dimanche 18 novembre 2012

Parce qu'on est jeunes, et on aime ça

Continúan pasando los días aquí, en Vallauris. Cuenta atrás para nueva vida, siempre en la incertidumbre más absoluta, como me gustan a mí las cosas... 
Seguimos de fiesta en fiesta. El viernes pasado fue uno de los días más locos que recuerdo, me sentí como en aquellas salidas al Paseo de los Curas allá por mis 20 años, cuando era la única tía rodeada de penes furiosos. Se sabe como empieza, pero nunca como termina. Pues comenzamos en el Carré D'Or tomando una cervecita, luego al Black Pearl tomando un ron-cola, luego al Charlys a por unos mojitos, y luego para terminar de desfasar el Casino de Cannes, la classe pura y dura y una borrachera de las buenas, perreando+++ con n'importe qui. Luego un croque monsieur entra que te cagas y luego vete a casa en coche por las curvas de Golfe-Juan e intenta llegar viva...
Al día siguiente diluvio universal vol.II, concierto Sexion d'Assaut en Niza de flipar que te cagas, 2 horas de cola bajo la lluvia y verte rodeada de toda la weshwesh de la Côte d'Azur, casquetes à l'envers y rosarios, fumée, Wati B, paraguas robados, hamburguesas que te cagas de buenas, Noche de Sexo en un pub niçois, y volver con la certeza de que el resfriado lo has pillao fijo.
Semana de curro tranquila con más frío que la noche en que decidimos ir a mear a la playa, en coche, quedar atrapadas con Marie y Guess en la arena, llamar a Anthony a que nos rescate y que venga en el coche del amigo, que se queden también atrapados, llamar al beau-père de Marie, nuestro MacGyver particular y que nos saque tras hora y media de duros esfuerzos. Todo por un puto pipí, y quizás algo de magia.
Y ya el sábado, no recordaba tantas risas juntas en una noche. Cena en casa de Jean François el kiné, comida+++, vino+++ para terminar en el Village en JLP, borrachas, bailando y perreando con todo el que se te ponga a menos de un metro. Y como no, acabar la noche con un petit tour en coche a las 6 de la mañana, recogiendo a autoestopistas diversos, pidiendo sandías en los mercados de Cannes, divinas, radiantes, y por supuesto hechas peazos... Y llegar al curro a las 13h30 con una cara de muerto pas possible, echar la tarde como bien se puede, y acabar como todos los domingos: sofá, serie y magia. 

À bientôt! :)

samedi 3 novembre 2012

Ça caille sa grand-mère

Bueno, quiero contar mis últimas semanas, vacaciones y retomada de curro, porque no tienen desperdicio alguno.

Primero de todo, inicio de vacaciones con fiesta en casa de Anthony por su cumpleaños, borrachera del 15 no, de los 25 vasos que me pude beber, mezclando todo con todo sin ningún tipo de criterio, conociendo a la alta classe de Vallauris, la weshwesh pura y dura. Resacón que flipas al día siguiente y empieza el frío sa mere sa race.
Continuamos con diluvio universal el domingo, día que decidí que no volvería a ver a cierta persona. No por nada, si no porque no lleva a ningún sitio.
Pasaron los primeros días y como Marie también tenía vacaciones pues todo el día parriba pabajo, que si cervecita en la Contadine, que si vueltas en el coche por el Cap d'Antibes, que si casa de Anthony a hincharnos de olivas y magia, etc. 
Y nos vamos a Ginebra, ciudad bonica donde las haya y cara, su puta madre de cara vaya. Como dato importante a señalar, la noche que conocimos a los dos argentinos que nos llevaron a una discoteca de ambiente, y con quien nos dimos teléfono y datos para contactos posteriores (uno de ellos vivía en Barcelona, caía bien pues yo me iba en unos días).
Y vuelta a Vallauris, un poquito de menage en casa y ya el desfase total y absoluto: Barcelona. Llegué y noche de tranqui, poniéndonos al día con María y una cervecita a 1.50€ que me corro de lo barato que es todo!! Al día siguiente un poquito de turisteo y por la noche cenita hecha por Laura y David, couscous rico rico, acompañado de vino, cigarros (sí, reprise de la cigarette porque estamos de vacaciones), luego el Ballantines y luego a salir, cayendo la de Dios por las calles de BCN, empapaitos pero de puta madre oiga, risas como hacía tiempo no tenía, conociendo a gente, labios pintados de rojo pasión comiendo bocas aleatorias, vuelta a casa a las 9 no sin antes desayunar en un bar, tomarse la última en el sofá fumando un piti de tranqui y levantarse a las pocas horas hecha pedazos sintiéndome guay, como si hubiera vuelto a los 18 años. Y por la noche más, cenar a las 12, salir a las 2 con varias botellas de vino en el cuerpo, terminar en la sala Apolo después de no sé cuantos años. Sentirme como en casa...
Y vuelta a la dura realidad francesa, sábado a la balada salimos por Niza con un plan un poco raro. Terminamos en un bar cambiando la hora, fumando en la cocina, ligando con tíos de 40 años, luego con ingleses de 20, a las 3 de la mañana vagando por las calles sin tener como volver a casa, hasta que conocimos al grupo-melange de 4 nacionalidades, que alguien tuviera coche y viviera cerca nuestra era cuestión de probabilidad, y teníamos toas las papeletas, así que llegando a casa a las 7 de la mañana, que hubieran sido las 8, pues imagínate el estado de Rosana la día siguiente en el trabajo.
Luego vino Halloween, el miércoles siguiente. empezó la cosa tranquila en casa, con disfraces guays que te cagas y bebiendo con moderación. Terminamos en Village, Juan les Pins a las 6 de la mañana borrachos perdidos todos hechos peazos, cerrando la discoteca, con sangre por todos lados y el bolso lleno de gominolas. Al día siguiente trabajando por la tarde, tranquilles. 
Y para rematar vino el viernes, destroyer total para terminar de jodernos los sentíos. Salida de tranqui a casa de Sergio, que derivó en un pub en Cannes, que degeneró en "cada uno por su lado vuelve a casa pero antes damos un tour de coche, nos confunden con putas, nos ligamos a unos morillos de 20 años que nos invitan al faro de Antibes a beber y fumar, y terminamos llegando a las 7 de la mañana, saludamos a la petite Helene del Petit Pavillon, défoncées, dégglanguées, déchirées sa race, y al día siguiente o más bien varias horas después nos tienes a las dos haciendo medicamentos muertas del asco, a la Rosana vomitando cada 15 minutos y a mí, feliz y contenta de la vida, con un resfriado que se agrava por momentos". 
Retransmitiendo con un colacaito caliente un sábado por la noche en casa, me despido hasta la próxima fiesta, que llegará pronto, s'inquiettent pas!!

À bientôt! :)