vendredi 7 février 2014

La dernière danse

Bueno, echo la vista atrás y me doy cuenta que cada día me parezco más a la paupiette. Los amo a todos. Pero a unos más que a otros...

La historia de amor a primera vista con el pequeño dijonnais se quedó en el camino, con visita a Dijon incluida, ni siquiera comí mostaza, y mira que me hubiera gustado, pero lo que no puede ser no puede ser. Y ese no era mi tren, pero he encontrado otro mejor. 

Historias que empiezan con un Ola k ase una noche de borrachera, que continúa con meses de cafés, comidas los sábados, complicidad española, pero de Despeñaperros parriba Y que termina con un beso una noche aleatoria, un cuerpo para el pecado, conversaciones hasta las tantas, todo está conectado. Desde el primer intercambio de teléfonos en el Vieux Nice hasta despertar cada mañana a su lado. Este lo siento bien, pero me lo digo a cada vez, así que solo queda esperar y ver que pasa...

Sino el trabajo bien, los amigos bien, el piso nuevo super bien, las navidades en España de lujo, el invierno en Niza una puta mierda de lluvia, la Brigitte que le vamos a cortar la cabeza, el coche tirandillo como puede, la crisis empeorando cada día...

En verdá estoy guay. Guay.

Bonne soirée...