jeudi 25 novembre 2010

Acoso

Sí, y de la peor manera.
Resulta que al amigo Sebastien no le dio mi número nadie, lo cogió prestado con ánimo de lucro total, pues la tarde de antesdeayer fue horrible. En dos horas me mandó unos 5 sms y me llamó 2 veces, yo pasaba y pensaba decirle por sms que no había visto el móvil, así lo hice y me llamó, que cuando volvemos a quedar, sigue esperando muchacho. No contento con eso siguió con los mensajes, hasta que los últimos ni los he mirado porque ni los entiendo, a ver si encima me vas a poner abreviaturas.
Bueno el caso es que parece haber pillado la indirecta, y hoy no tengo correo no deseado, ¡hurra!.
En fin, que la vida sigue aquí en Chateauroux. Hoy he comido una tortilla de gambas, que tenía yo un antojo desde hace tiempo aunque no estaba mu allá.
Cada día es mejor en el hospital, tenía que serlo a la fuerza después de aquel fatídico martes.
Y hoy ha nevado. Serían como las 12 y media, MIDI de toda la vida de Dios, y estaba en la habitación de una paciente con Magali, la enfermera, y mirando por la ventana de repente veo que la lluvia es como muy blanca, efectiviwonder estaba cayendo una nevada del copón, tras eso me he quedado sola preparando la medicación porque toda la planta de hepato-gastro-enterología se ha bajado a ver la nieve. Tiene cojones, que ya somos mayorcitas. Y yo me he quedado mirando un buen rato por la ventana, contenta porque la nieve me encanta, me recuerda a Finlandia y todo lo que eso conlleva. Y no, hoy no me voy a poner sentimental. Lo siento Virgi, esta entrada está reservada a chorradas y cosas del día a día, ya habrá tiempo de rallarse en otro momento. Que hase más frío que nevando en Shatorrú.
Y no sé que más, hoy mi querido super no ha venido, me urge hablar con él el tema "vacaciones" porque el billete me lo tendré que ir sacando pero ya.
Et je ne sais pas plus, je vais manger a tout a l'heure, poulet je crois. Je pensais que Virginia allais descendre chez moi pour passer cet après midi, mais elle est avec la machine à laver. Elle est très nettoyé.
Demain j'ai le cours de français de 9h à 11h, et après a l'hôpital jusqu'a 17h.
Parce qu'il est bien su: "Un chasseur sachant chasser doit savoir chasser sans son chien".
El típico trabalenguas francés.

À plus tard!

mardi 23 novembre 2010

De diabéticos y p'tits cafes

Mardi, 23 Novembre.
9.30 am.
"Que puto aburrimiento. estoy esperando para hacerle una cura de mierda a un pc pero lo están lavando, se conoce que se había ensuciado. SALIR en francés, es ensuciarse. En español, estar salid@ es ser... bueno, todos lo sabemos. De aquí podríamos sacar conclusiones curiosas, pero no me apetece ni pensar.
En fin, hoy he quedado con Sebastien (uooo Sebastien, pensaréis, PUES NO, tiene plus de trente ans, pas attractive). Despiértame a las 12 de la noche, chulo e invítame a un café. No sé decir que no, LITERALMENTE no tengo ni puta idea, es mejor oui, oui, un p'tit cafe. Así que nada, a ver que pasa."
12.00, lo que es la MIDI de toda la vida de Dios.
"Sigo sin hacer nada, rien de rien, menudo asco. Y creo que estaban hablando de mi, pero no me entero de nada, rien de rien. Mi enfermera es gilipollas, pasa de mí como de la mierrrrda, me dice: 'si quieres revisa la medicación, y luego la reviso yo'. Venga oyes, creo que he tenido un déjà vu y he vuelto a mi primer día de prácticas. Pff que horror. Estoy haciendo como que escribo cosas relacionadas con el hospital, pero no! muahaha solo intento mantenerme ocupada y no quedarme mirando al techo cual pc con ACV (véase Mr Guilloton). Esto es como cuando yo estaba con la Alba y estábamos en Finlandia, o con las finlandesas y le decía, 'tía, dime algo corre, que parezca que estamos manteniendo una conversación'. Pues igual de triste, pero elevado a potencias infinitas."

Terminado el día, salimos del hospital rumbo al Foyer con más hambre que un perrillo chico, me hago una pizza corriendo que a las 3 había quedado con mi colega Sebastien, me llama "¡que ya estoy abajo!" o algo así entiendo, total que nos vamos a tomar un p'tit cafe y soy capaz de mantener una conversación de hora y media, dolores de cabeza ya horroroso! pero bueno, ha ido bien la cosa. Hablando de todo un poco, le digo que a las 5 tenía que estar de vuelta para hacer cosas (pensábamos ir al Equinoxe, pero al final como que no) y nada, que ya hablaremos, à bientôt!
Y poco más, estoy en el cuarto de las niñas, tenemos tarta y media tarde por delante, mañana madrugamos hospital + clase de inglés, un completo de los que revientan pero bien, así que aquí nos quedamos tranquilitas y mañana será otro día. À tout a l'heure!

dimanche 21 novembre 2010

La lluvia cae sobre los tejados...

donde fuimos más que amigos.

Hoy me he levantado con morriña. Después de oler un perfume que no debía, ver vídeos que tenía olvidados, hablar de temas tabú para mí. Cómo el orgullo y la desconfianza evitan daños mayores, la amistad entre un chico y una chica. Tras un sueño de lo más extraño, estoy desayunando un croissant con un colacao, sigo oliendo ese aroma embriagador, que me recuerda los abrazos rotos enterrados en lo más profundo de mi corazón. Porque todo eso ya ha pasado, se quedó atrás como toda mi vida, decidí volar y aquí estoy, lejos, muy lejos de todo.

C'est bizarre comme tout peut changer très rapide.

Lo es. Solo es cuestión de acostumbrarse. Changer ou mourir.

À bientôt.

jeudi 18 novembre 2010

Sin ánimo de lucro

Se avecinaba un día movidito. Sin mi querida Patricia, temía el momento de llegar al hospital. Al final con Adeline, que no me cae especialmente bien, pero al menos he hecho bastantes cosas. Una de ellas, un grand lavement. Te cagas, literalmente. La técnica consiste en meter unos 2 litros de agua tibia por el culo del paciente, en este caso Madame Delord. La pobre, se acordará de este día el resto de su vida. Allí que me planto, en su retaguardia, guantes y sonda rectal en mano, preparada para la acción. La cosa del fallo comunicativo ha sido la única pega porque, ¿cómo coño le dices en francés a una señora que apriete el culo?. Pues eso, fallos técnicos que han resultado con una ducha de heces líquidas que me han hecho cambiar hasta la colcha, ¡está mojado! pues claro que sí, señora, si tiene mierda hasta en las orejas.
Luego a ponerle una vía, la pobretica ha acabado hasta el pepe de mí hoy, menos mal que después de la colonoscopia se iba pa casa y mañana no la tengo que ver.
Su relevo lo he hecho yo, con mejor resultado que la última vez. Luego le he preguntado a Mr Bizou que cuándo coño iba a poner el planing de diciembre, pa saber si puedo acercarme a mi Málaga a pasar las fiestas, me ha dicho que pas de problème, que soy la última mierda y no soy imprescindible, que me coja las vacaciones cuando quiera. Así que guay, parece ser que me voy a tomar las uvas en casa.
Ahora a esperar a que sean las 8 y cuarto, que nos recoja Ana para ir a la cena de la planta de cirugía C. Justo lo que me apetece, seguir fingiendo que me entero cuando me habla la gente. Eso sí, me he comprado unas botas monísimas para la ocasión.
En fin, que estoy reventada después de levantarme a las 5 y media, y a saber a qué hora me acuesto hoy. Y cada vez llevo peor que me hablen en francés, no ya porque no entienda, es porque me resulta tan sensual el idioma que me paso el día perraca. No lo puedo remediar, pero habrá que encontrar solución pronto.

Retransmitiendo desde el mismísimo Chateauroux, se despide à tout à l'heure, Begta, infirmière espagnole.

(Ya mismo escribiré en francés, que quede claro).

À bientôt!

mercredi 17 novembre 2010

Quarante-deux

Hoy, he contestado mi primera llamada telefónica, ¡en francés!. Ha salido mejor de lo que esperaba, eran los de SFR para concretar el rendez-vous con el técnico. El viernes si dios quiere y no pasa nada, vendrá, lo que no sé es cuando podremos tener de una puta vez internet. Pero bueno algo es algo, me ha subido la moral bastante.
La siguiente de la mañana ha sido mi primera labor como enfermera enseña-alumnas, ayudando a Amira a poner su primera vía, le ha quedado monísima y me lo ha agradecido un millón de veces. Así da gusto ir a trabajar.
Luego clase de francés, otro perro y no me gusta el pescado, cosas que pasan, no se preocupe usté.
Y el toque mágico del día: compras en un centro comercial perdido más allá del polígono del Shatorrú, gracias a mi querida mamá ya tengo dinero para gastar en tonterías (velas, por ejemplo).
Eso sí, todo amenizado por un frío de los que se caga la perra:
- Hace más frío que en Shatorrú
- Hace más frío que esperando el autobús para ir al Cap-Sud
- Hace más frío que alicatando un iglú
Pues eso, que hacían 4 grados o menos, manos y cara a punto de la congelación, pero después de Finlandia nada puede detenerme.
Al volver a casa me he hecho la cena, ensaladita sana, que ya iba tocando, ducha y a dormir, que mañana ya a las 6 y media a darlo todo. Y por la noche cena con la peña del hospital, a ver como sale la cosa.

Au revoir!

dimanche 14 novembre 2010

Delirium Tremens

Siempre te lo cuentan, pero hasta que no lo ves con tus propios ojos no te haces una idea. Y peor aún, en francés. Hombre cuarentón, atado a la cama, que grita e intenta quitarse bichos que recorren su cuerpo, inútilmente claro, los bichos solo existen en su cabeza. Insulta, sopla, intenta pegarnos y salir de la cama,... Tratamiento: Oxazepam a tope, que aquí lo dan como si de caramelos de menta se tratase, un poco de Tranxilium en IVD y a dormir.
A Mr. Bodjona se lo han llevado a la UCI, y Mme. Gillet sigue sin levantar cabeza.
A ver que me encuentro mañana.
Au revoir!

vendredi 12 novembre 2010

El día en que todo está al revés

Pues eso, que hoy no ha sido el día.
Tras el intento fallido pero supuestamente arreglable del tema alquiler-de-coche, llegué a casa empapada por la puta lluvia, comí y me fui andando al hospital. Sin noticias de mi paquete, esto es, las lentillas (voy con GAFAS) y tarjeta de crédito (no tengo un puto euro). A la 1 que me he marchado al hospital no había ni rastro del mismo, así que le dije a las chicas que preguntaran más tarde, pues ellas estaban de mañana en el hospital y volvían ya mismo.
Tarde productiva en el hospital, he aprendido un montón de cosas y se han reído un poco de mí, la puta auxiliar morenita zumbona, se la ve maja pero cada día la trago menos.
A eso de las 4 y media me llama un número desconocido, digo Allo? y era el puto técnico que venía a ponernos el adsl, decidí pasarle el teléfono a Patricia y ella contestó, no sé que coño ha pasado, pero el tío no se ha dignado a aparecer, lo que significa a esperar otros 10 días. Mañana me cago en Linda y en el puto SFR.
La segunda de la tarde, el coche. No sé que coño ha pasado, pero este finde nos quedamos en tierra. Me cago en Hertz y en su puta madre.
Y sigo sin dinero y sin lentillas, los cacharros sucios y pocas ganas de limpiarlos, me duele la espalda y no, no estoy con la regla, simplemente tengo un mal día.
Esperando mejoría mañana, tu sais que tu m'aimes x.o.x.o., Berta...

(Sí, tengo que dejar de ver GOSSIP GIRL)

À demain!

La Belle Île

Jueves, fiesta nacional en Francia. No travail, pues vamos a dar un paseo.
Nos preparamos bien, esto es, mirar los horarios de los autobuses y ver que ninguno nos quiere llevar, al ser día de fiesta solo funcionan dos líneas (es lo que tiene que los autobuses sean gratis).
Pues eso no nos va a frenar, echamos a andar bajo una agradable lluvia, pasamos el puente, atravesamos el centro, y llegamos a nuestro destino. En este momento ya íbamos chorreando, pero si empezamos a ser tiquismiquis nos va a ir muy mal aquí.
He dicho que llegamos al destino, corrijo: llegamos alrededor de nuestro destino. Primero tuvimos que atravesar un camino de tierra cubierto de hojas que convertía nuestro paseo en una ardua tarea, cuando nos encontramos de frente con el río Indre cortándonos el paso. Lo rodeamos pensando que llegaríamos a algún lado, y en efecto llegamos al lago. Tras las fotos de turno, lo rodeamos por un camino en mejores condiciones y todavía bajo una lluvia que empezaba a ser más que molesta, hasta que llegamos a un puente y lo cruzamos, desembocando en una carretera. À droite ou à gauche? Me la juego, y tras jugárnosla un par de veces más, llegamos a un pueblo perdido de la mano de Dios, preguntamos en una tienda que por suerte estaba abierta y nos dijeron que no, que dirección contraria. Decir que a estas alturas de la tarde empezaba a anochecer, seguía lloviendo y los pies empapados, y tras callejear y empezar con dolores en todo el cuerpo, llegamos a la civilización, pero a tomar por culo de todo. Pues nada, seguimos andando hasta que llegamos al Carrefour, paradita a comprar provisiones y para casa. La idea era ver una peli con palomitas, pero se nos hizo tarde y pasamos directamente a la cena. Una sopita no estaría mal, pero claro, según que sopa. No os recomiendo la de cebolla marca Knorr, en serio, NO. Bueno, por lo menos Virginia dejó su plato que se veía el fondo, no así yo, que mi plato rebosaba y tal cual se fue por el retrete. Me lo reprocharán toda la vida, lo sé, yo me lo he buscado.
Después poco más, volví a mi cuarto y me acosté más o menos pronto, aunque al día siguiente iba de tarde, pero después de andar 10 km estaba reventada. Mañana será otro día, hasta entonces, à tout à l'heure! ^^

mardi 9 novembre 2010

Ma première transmission.

Pues eso, ha sido un día productivo. Se han reído de mí como unas 10 personas mientras hacía el relevo a la enfermera de la tarde. Dos pacientes, DOS, para mí sola, Madame Gillet y Madame Longin. Lo más triste de la historia. No porque no supiera qué decir, si no porque no me salían las palabras. Lo tenía todo planeado, escrito, pero se ve que eso no basta. Mañana será otro día, día que empieza el curso de francés. Lo bueno: las dos horas que dura me las descuentan de mi jornada laboral, así que los madrugones infernales se reducen a menos de la mitad por lo menos hasta enero, ¡bien!. La mademoiselle Boskin, mi enfermera no me da ni un respiro, y llegar a las 2 de la tarde con un triste café y una galletilla de cookies que me tomo cuando salgo de casa, me hace querer morir a cada momento. Eso sí, oportuna presentación de Ana, la enfermera portuguesa de la residencia con coche y mismos turnos que yo. Un lujo que con este frío se agradece. Y con tanto ajetreo he comido un sandwich mixto (para variar) camino del McDonalds, donde me he comprado unas patatillas y al llegar a casa yogur y café. Dieta sana sana.
Por fin con internet, lento eso sí, pero algo es algo. Cuando tenga la webcam podré al fin dominar el mundo.
Duchita refrescante y me subo al piso de las chicas, que me van a hacer comida mexicana. Me leen el pensamiento, siempre cocinan lo mismo que yo. O será al revés, NO LO SÉ, pero hoy me libro de fregar los platos. Siempre se agradece la compañía, filosofar acerca de infecciones nosocomiales y de las dudosas técnicas enfermeras en Francia (nada que envidiar a las finlandesas, por cierto), que ya mismo voy a empezar a hablar con el cenicero, esperando con ansia el día en que rebose (y quién dice cenicero dice cuenco de cocina bastante grande, pero es mi gran meta aquí en Shatorrú).
Y poco más, Bon appetit et à demain! ^^

dimanche 7 novembre 2010

Poco a poco, poco a poco

Los días van pasando, y poco a poco me voy haciendo a la ciudad y al hospital, aunque eso de empezar el trabajo a las 6 y media jode un poco.

No hay armario en la “cocina”, así que toda la comida está esturreada por encima de la mesa. Mi aborto de batamanta me acompaña todo el día. Lo de no tener Internet lo llevo regular pero.. ¡surprise! Encontré en la funda del portátil las temporadas 1, 2 y 3 de Gossip Girl, que Juan amablemente me grabó cuando me iba a Finlandia, así que tirando de entre 2 y 7 capítulos diarios pues se me hace más llevadero. Eso sí, en inglés, que no veas tú el lío que tengo en la cabeza cuando acaba el día.

Encontré un ciber gobernado por un señor moro muy majo él, que se hacía un lío contando las horas que había para ir desde aquí a Marruecos.

Las chicas de Jaén muy majas, pero apenas nos vemos, entre que tenemos horarios diferentes en el hospital y que acabamos hechicas peazos, lo único que me apetece al salir es tirarme en la cama a descansar las piernas.

Poco a poco me voy haciendo con el francés, pero temo el día en que deje de ser una especie de alumna que no se entera de nada, a ser la enfermera española que no se entera de nada, que tiene que enseñar a otros alumnos y que ni siquiera sabe los protocolos para curar una herida. Y es que amigos franceses, mucho usar una gasa en cada pasada pero lo de los guantes como que no va con vosotros. Que sepáis que pienso hacer las cosas a mi manera.

En fin, todo el mundo es muy simpático, pero los teclados franceses son de los más confusos. La , en el lugar de la M, la A y la Q cambiadas, los números que se ponen cuando quieren,.. la muelte.

Y nada, sigo sin poder usar la tarjeta, me quedan 30 euros hasta que el martes me den la de mi nueva cuenta del Credit Mutual, a no ser que mi madre consiga hacerme llegar antes la de Unicaja.

Mañana hay una manifestación en la Plaza de la República, aquí en Châteauroux, por aquello de la jubilación a los 62 años. Seguramente vaya, ya soy parte del sistema.

(Informando desde el McDonalds de Châteauroux)

À BIENTÔT!

Día de locos

31/10

Tras la visita ayer de Ana, la tarta que me preparó que aaay omá que rica, los nervios, el irme a la cama a las 11 y media y una llamada inesperada a media noche, me suena el despertador a las 3 y media, el vuelo salía a las 6 y media así que digo, voy tranquilita y con tiempo. Me duché, me preparé un cafelito, y se levanta mi madre: “niña, ¿has cambiado la hora?” obviamente no, pero el café estaba hecho, no me iba a ir a la cama otra vez, así que terminé de terminar la maleta pero se me olvidó pesarla. Resultado: 25.5 kg, “cada kg de más son 20 €”. Y un capullo, a sacar cosas en mitad del aeropuerto. ¿Apuntes del EIR? Pfff nada, se quedan en Málaga, junto con unos tenis y algo de ropa. Al final 21 kg, no está nada mal. Pues nada, paso por el arco del triunfo, me dirijo a embarcar, nos sacan cual ganado, sin autobús ni pasarela, ¡para qué!, pues yo que sé, en mitad de la calle podré fumar, DIGO YO. Pues no, me hacen tirar el cigarro entero y con los pies empapados, porque había caído la de dios, me meto en el avión y se me sienta un niño porculero al lado, intento dormir y tooodo el solano en la cara, eso sí, amanecer bonito bonito.

Debo ser negra, la puta azafata española que se creía guay por hablarle a todo el mundo en inglés no me ofrecía nada, ni siquiera pagando.

En fin, llegamos a París-Beauvois, aeropuerto cutre donde los haya, y el autobús que nos lleva al centro, se me sienta uno al lado y me dice algo que no comprendo, me pongo mis gafas de sol y me aíslo del mundo.

Llego al centro mismo de París, a la Porte de Maillard o algo así (¡ah no, que ese era el de la reacción!) bueno, pues cargada como iba, no veía el momento de que un puto taxi me llevara a la estación de Austerliz, así que le pregunto a un amable taxista morenito que si me llevaba, me dice ¡que va mujer, si en metro se llega muy fácil! Y yo, ¿EN SERIO?. Pues nada, tira pal metro mujer, escaleras parriba escaleras pabajo, los callos en las manos a estas horas no son ni normales ya, la gente amabilísima que te cagas, el único que me ofreció ayuda fue un turista inglés, pero yo lo rechacé, ya por orgullo de que la maleta no iba a poder conmigo. Y finalmente, tras un viaje en metro más que accidentado (véase, trasbordo fallido a la altura de la Plaza de la Bastilla), el último tramo lo hice andando y llegué a la puta estación. No, si cuando yo decía que 5 horas entre avión y tren no era tanto lo decía por algo. Serían como las 12 y media, me compro el billete y la tía se equivoca o lo hace aposta, NO LO SÉ, el caso es que tenía 2 minutos para coger el tren, así que a correr amiga, venga que podemos.

Yo que sé yo estaba ya pa irme a dormir, me comí un bocadillo feo y helado cuando pasó el tío del carrito y cuando por fin llegué al puto Chateauroux allí estaba la enfermera española, Ana para los amigos y para mí (¡coincidencias!). luego llegó la tía que en principio venía a recogerme con una cara de siesa que no podía con ella, me llevaron a mi nuevo hogar, residencia antigua y cutrecilla pero no está mal, aunque una sartencilla o un cazo pa cocerme la pasta habría estado que te cagas de bien, pero no, mañana me toca viaje al Carrefour.

De momento unas series (¡no tengo Internet, bien!) y a dormir, a las 7 de la tarde ME DA IGUAL, estoy cansada.

Oigo gente en el pasillo, esta residencia por lo visto es de “nuevos trabajadores”, así que supongo que habrá gente de mi edad. Esperaré a mañana, a las chicas de Jaén a ver que se cuentan, ya habrá tiempo de hacer amigos cuando tenga el estómago lleno no solo de plátanos.


AU REVOIR!