Año Nuevo,
vida nueva.
It’s
strange how everything can change so very fast.
Desde hace unas semanas trabajo en Niza, clínica privada en
sala de despertar, técnicas y emociones fuertes en un contexto de lujo y con
compañeros de lo más variopintos. Véase el anestesista que me vuelve loca con
un parecido espectacular con cierta persona de mi pasado. Sí, pasado. Y
enterrado.
Pinchar en arteria, extubar a niños de baja edad, analgesia,
prótesis mamarias, liftings. Cambio radical.
Encuentros digamos por la cara, cosas que se quedaron a
medias y que así se van a quedar.
He abierto los ojos. No sé cuánto me durará pero me he dado
cuenta de que así no voy a ningún lado.
Estoy tan perdida que ni sé lo que quiero. Me gustaría no
sentirme tan sola. Pero no me gustaría otra decepción, más sufrimiento sin
sentido ni más malos rollos. Me gustaría tener más confianza en mí misma y en
los demás, pero todo es muy complicado. Prometo esforzarme y encontrar el camino
correcto. De todas formas como siempre digo (y no me acuerdo de dónde saqué
esto), no hay equivocaciones, si hemos hecho algo es porque en ese momento era
exactamente eso lo que queríamos hacer. Así que a disfrutar de la vida que pasa
muy rápido y a hacer lo que nos apetezca sin pensar en las consecuencias
(gracias, Peter Griffin).
Bonne nuit! J