Domingo, de nuevo en este lado del mundo. Me he levantado como siempre más temprano de lo que me hubiese gustado, pero aquí estoy con mi colacaito y mis crispicillos, dispuesta a pasar la mañana. Hace sol, pero frío de cojones y me encuentro nada más que regular, no apetece salir. Dos dafalgan 500 pal cuerpo y a ver que hago.
Realmente estoy aquí para contar la tarde de ayer. Después de comer, me fui a Forum yo sola porque Virginia se conoce que estaba cansada del curro, así que fui y compré algunas cosas que me hacían falta. Ya en el bus de vuelta, me vi rodeada de negros que gritaban y se chocaban violentamente esos 5, hasta que levanté la mirada y vi a Jonathan y a Jordan que me hacían gestos de que me guardaban un asiento, así que me fui con ellos. Entonces recordé la poco acertada frase que le dije a la Virgi hacía unos días: "me vas a odiar, pero los abrigos largos de cuero me ponen". Y es cuando vi a Jordan con una chaqueta súper arreglada y zapatos O_o. Cuando bajamos del bus y ya vi los zapatos roíos, los pendientes y los mitones, comprendí que seguía siendo el mismo de siempre.
Así que me subí con Virginia a merendar, serían las 6 de la tarde y decidimos bajar a echar un billar, como de costumbre, y con la certeza de que aquello se llenaría de gente tarde o temprano. Tras un par de partidas, llegó el amigo que, ¡hostia puta! todavía no sé como se llama, así que lo apodaremos LatinFucker, en honor a esa camisa rosa tan estupenda que llevaba. Pues venía con un amigo y un pack de 12 Heineken, nos invitaron a un par y sería muy duro decir que llevaba el puntillo, porque no era así, pero todo me hacía gracia ayer. Cuando fallábamos las bolas, cuando apareció Ben hablando en su español, cuando los colegas moros ponían música marroquí, etc etc. Al final estábamos unos cuantos y nos bajamos a jugar al futbolín, el LF no paraba de darme de beber, porque luego se iban de fiesta y nos ofrecieron ir, pero con esos dos no sé donde acabaría la cosa. En fin, que al final nos quedamos en la sala del futbolín con ellos y Óscar y Ben, total que los 4 hablando en español y los otros dos en árabe, así que cada uno a lo suyo y nos subimos a cenar, invitamos a Óscar a probar manjares españoles y que conste que a Virginia le gustó la sobrasada. Si yo digo que es bueno, es que es bueno amiga!.
Total, que Virginia estaba ya hechica peazos así que me subí con Óscar que me ofreció un Magnum pistacho (mmm) y un mate de coca. Todo amenizado con magia, hablamos durante un par de horas y al final me fui a dormir.
Y vi mis conjuntivas de un rojo que ya había olvidado, en mi cabeza resonaban historias con acento boliviano y me quedé pensando en que al fin y al cabo, hay mucha gente que está peor que yo. Que vale, me levanto a las 5 y media todos los días, hace un frío de cojones y estoy lejos de casa. Bueno, relativamente. Car cet appartement se resemble de plus en plus à ma maison.
Me voy, a innovar en la cocina, intentar hacer una lasagna. Ya os contaré si he tenido éxito o si por el contrario, empezaremos a hacer "comidas frías".
Gros bisous :)
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire